Nuestro Caminar
En un tiempo, hace 20 años caminaba con mi hermana María y mi sobrina Maritza, a las seis de la mañana para no coger sol. Caminábamos una hora y cuando regresaba seguía haciendo las tareas del día sin descanso muy feliz. Un día mientras íbamos caminando, un perro enfurecido se me abalanzó y nosotras nos quedamos estáticas sin saber q hacer. De momento un carro a toda velocidad ha cogido el can en los aires y le ha dado tremendo golpe que no sabemos donde fue a parar. Hace cinco años caminaba con Wilfredo, mi actual esposo y le daba cuatro vueltas al parque los próceres. Hoy en día no camino mucho pues el tiempo, los años, las fuerzas no son los mismos. Caminamos a la par para poder conversar. Platícamos ,reímos y disfrutamos la caminata aunque sea más lenta. Caminar con Dios debe ser así, algo que se disfrute. En Génesis5-24 dice: Enoch caminó fielmente con Dios. El caminar con Dios debe ser algo q se disfrute q se convierta en el mayor deseo de nuestro corazón. ...