Recuerdo que cuando mis hijos eran pequeños, disfrutábamos hospedar gente en la casa. Dice la palabra que debemos ser hospedadores porque a veces hospedamos ángeles .Recuerdo haber teñido huéspedes que hoy en día son pastores y pastoras. También fuímos hospedados amablemente en otros hogares. Dios es bueno. Recuerdo uno en partícular que el matrimonio no tenía hijos. Blanco se sintió endeudado y quiso hacer una oración por ellos para que Dios les diese hijos. Hacía diez años que se habían casado , así que Blanco oró por ellos y a los nueve meses, Dios les regaló su primer hijo, para la gloria de Dios. Dios prometió escucharnos y lo hizo en Eliud y Omayra. Dice en Marcos 9-41 y cualquiera que dé un vaso de agua a estos pequeñitos no perderá su recompensa. La sunamita era una mujer importante, digna, respetable, íntegra. Cada vez que el profeta Eliseo pasaba por allí se hospedaba en su casa. Eliseo oró y la sunamita tuvo un hijo pero, ...
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