Vientos Huracanados


Vientos Huracanados


Ha llegado el 2,008. Ya van a hacer seis años que dejamos el pastorado. Los vientos huracanados se ponen más fuertes,a veces me siento desfallecer.  Todo el trabajo recae sobre mí. A veces uno no ve el trabajo q hace el compañero,hasta q no puede hacerlo.

 

Ej. Cuando haces compra,vas escogiendo poniendo en el carrito, q lleva tu esposo, cuando llegas a la caja,  el la saca, luego paga y la empaqueta, la echa al baúl del carro.  Llega a la casa, la saca del carro, la sube por la escalera y luego la acomoda en el gabinete.  Wao!  Te  has visto en ese caso?  Valora lo q tienes. Hay un decir q dice:  "Nadie sabe el bien q tiene hasta q lo pierde." Nunca me había dado cuenta de ese pequeño detalle.


Ahora además de  vestirlo, llevarlo por la mano y velarlo q no se me escape, tengo q hacerlo todo. Porque no sabe como hacerlo, se han duplicado los quehaceres.  Velarlo, bañarlo, vestirlo, Hasta paso la maquina de cortar el césped. 

Llega el agotamiento.  Ahora no tengo quien me diga:  deja eso q yo lo hago. Siempre pendiente de mí y cuidándome  


Ha llegado mi turno.   Lo hago con mucho gusto, pero a veces las fuerzas fallan. Cansada muy cansada,me tiro a descansar en el sillón reclinable.  Noto que es diferente, el agotamiento es muy fuerte y me parece q no resisto estar de pie.  Cierro la puerta, reviso todo, q no halla peligro.

Ven siéntate a mi lado, hay dos sillones reclinables q trajo David, mi segundo hijo. Me duermo inmediatamente. Mientas me ve a su lado, se queda tranquilo.

Después de descansar ,me preocupo porque esto se repite a menudo.  

Tengo q ir al Dr. a ver q pasa.  Preparo a mi esposo y voy a emergencias  de el seguro de los maestros, mi hija, Noraida es la la asegurada principal por ser  el seguro ,de La asociación de maestros.  Prossam.  Allí cuando el Dr. Me ve me dice:  toma esta carta y vete inmediatamente a la clínica Perea.  Lo miro y le pregunto q pasa?  Vete inmediatamente, te llamo un taxi.  No!! Yo tengo mi auto.  No debes manejar!!

Antes de irme, llamo a Luisito, pastor Blanco, sí mi hijo mayor.  Vamos a orar antes, me dice: Que bueno,ver q era lo q hacía su Papá, orar siempre. 


Cuando vamos entrando a la clinica, en ese preciso momento, llega el cardiólogo y mi hijo lo conoce y lo llama, El Dr. Rosario, apodado el ",lider" . Le da la carta e inmediatamente, el Dr. me dice: No te muevas y sientate en lo q buscan una camilla q tu corazón se está deteniendo.  

Al poco rato llegaron los cuatro , que lindo ver tus hijos a cualquier hora q los necesites.  También  llegó Henry,  mi yerno, ese entró al  la antesala de operaciones a orar junto con Carlos, pastor de Catacumba 19.  Las difícultades continúan , parece q me persiguen, pero q bueno es Dios q todo lo sabe.


Hay q poner  un  marca paso. No hay seguro q lo pague.  Todos miran a Edwin. Edwin es el tercero de mis hijos. Edwin pagó el marca paso porque el seguro q tenía para ese tiempo, que lo pagaban ellos cuatro, no lo cubría.  Recuerdo q Edwin, se llevó a su papito con él, mientras yo permanecí recluída en la clícica.    

Gracias Edwin, por hacer provisión para el momento preciso, que uno no espera. Dios bendiga tus recursos y te multiplique lo q haces por nosotros.  


Q bueno q puedo descansar en lo q dice en Jeremías 32-17 Oh Señor Jehová He aqui q tu hicíste el cielo y la tierra con tu gran poder y tu brazo extendido, No hay nada q sea difícil para tí.

Blanco, como le decían todos, yo le decía Güisy. era el tercero de ocho hijos, desde q se le diagnosticó Alzheimer, se ve confundido, lento, temeroso, no duerme bien, pocas veces sabe quien soy.  Cuando le sirvo comida me da las gracias, una vez lo noté más agradecido q de costumbre, porque yo había traído una compra grande.

Gracias por lo q haces, Dios te lo va a pagar.!, me quedé observándolo y como una niña traviesa y le dije:  es toda para nosotros solitos., para tí y para mí.  Esto lo hizo reír a carcajadas, los q lo conocían sabían q tenía buen humor y una bella sonrisa.  Ah está bueno eso.

 

Ya hay q ayudarlo a vestir,a afeitarse, se le están olvidando los tonos de la guitarra...pero nunca se le olvida cuando en noviembre de 1997, en un ayuno de cuarenta días que hizo.  Un día , como a la semana,me comentó q se sentía muy débil y muy enfermo, se acostó y Jesús vino, le tocó su frente, cuando el abrió sus ojos para ver quien lo había tocado, jesus se iba, pero se viró, dió tres pasos y luego volteó a mirarlo nuevamente. Ojo con ojo, y luego se fue.  Aida,fue algo especial, lo pude ver, lo pude ver.,y se reía a carcajadas, no lo olvidaré jamás. Según me comentó, inmediatamente se sintió fortalecido y pudo continuar hasta los cuarenta días.  Cada rato me contaba este episodio, sin añadirle y sin quitarle.

David comenta el salmo 109- 24, q por estar en ayuno sus rodillas se han debilitado. Y así lo imagino.   En Hechos 9-9 nos comenta el escritor q Saulo quedó ciego al encontrarse con jesús, al verle,  en su peresecución a los Cristianos

Cada vez q recordaba esto, sus ojos se llenan de lágrimas, tira besos al cielo y dice:  Jesús es mi amigo.  


Nuestros años de pastorado vienen a mi mente,  con entusiasmo decía,será la iglesia más bella, para el señor, será en forma de teatro, para q nadie tape al de atrás.  Me  comentaba, es algo grande q Dios me permita levantarle casa, para q la gente se convierta al Sr. que todo el Bo. De Cerillos de Cabo Rojo, se deleiten en servir  Dios. 

No importa las necesidades q hubiera, todo el dinero q entraba después de pagar luz y agua, era para el templo.  Cuando ya estábamos por terminar la primera planta, en el local q dábamos los cultos, se cayó la palometa( de donde se conectaba la energía eléctrica) así q él dijo:  no voy a invertir más en este local q no es nuestro. Nos mudaremos a la nuestro.  Fue muy emocionante, había mucho por hacer,pero todos cooperaron para mudarnos al nuevo local.  Todo era fiesta. Todos estábamos gozosos.  Esto fue en 1990,a siete años de comenzar el pastorado. Ahora trabajábamos para la segunda planta, Había deseos de trabajar,ya había más comodidad. Pero aún así ,no queríamos estar en el sótano de la iglesia.


Ya para este tiempo teníamos dos nietos hermosos,que llenaban nuestras vidas,y a pesar de q trabajábamos mucho,también los cuidábamos, cosa q que disfrutábamosmucho. Mikahil nació para el 1988 y lorraine para 1989. Recdo. q cuando crecieron un poco , tres a cuatro años, íbamos a salir y decía:  Dile a Milagros q nos deje llevar los nenes. A las reuniones de pastores iban con nosotros.  A la iglesia iban con nosotros, pues Milagros trabajaba. Muy orgulloso a todos les decía:  son mis nietos.


Para 1997 nos mudamos a la segunda planta. Allí se hizo la conferencia del concilio para inaugurar el templo.  Que bendición. Una iglesia hermosa para la gloria de Dios.

Ahora cuidaba tres nietos, ya q para 1995, había nacido Yadheera. La hija mayor de mi hija. Estábamos atareados todo el tiempo,pero con alegría de poder cuidarlos y ayudar a nuestros hijos.  Lo sábados buscábamos los de David, eran tres, habían tenido problemas en el matrimonio y lamentablemente se divorciaron,  queríamos q se mantuvieran cerca de nosotros y por eso los buscabamos .  Cuanto los disfrutábamos,  uff daba trabajo, pero ahí íbamos el próximo sábado a buscarlos, a veces visitábamos los hnos. con ellos.


Un día muy difícil fue el q me dijo :  Nos mudaremos a la casa pastoral, yo puse peros, No me gustaría dejar a David sólo, David trabajaba en la parte de atrás de la casa, en un taller de ebanistería,q había construído.  Si no te mudas conmigo, me voy yo sólo.  Ahora fue, sabía q se mostraba nervioso y tenía mucha ilusión con estar cerca de la iglesia.  No quería averiguar si de verdad cumpliría la promesa de irse sólo.  Me fuí con él con lo q cabía en el carro, con dolor en mi corazón.  A la semana David nos trajo el resto de la mudanza.


Cada día q pasaba, era más difícil, se pasaba en el sótano de la iglesia, orando, allí donde había ayunado.   Así pasamos cinco años, donde su situación empeoraba, pero me decía q estaba bien y no podía hacerle entender.  Puso a Henry al frente como ayudante de pastor, pero yo sabía q no podíamos permanecer como pastores, si su mente continuaba confusa, pero no me correspondía a mí renunciar, así q oraba para q Dios  se lo hiciera entender.  


Un domingo  del 2,002 q estaba la iglesia llena, muy lindo el día, parecería q no estaba pasando nada, mientras en mi corazón se estaba desatando una tormenta. Me dijo:   Aida, hoy es el dìa, dile a la iglesia q nos vamos, yo no puedo, pero tú lo vas a hacer.  Yo dije:  claro, yo puedo, pero cuando comencé a hablar, todo se volvió llanto y lágrimas.  Que difícil, todavía lo recdo y se me compunje el corazón.  


Ese día el me dijo q dijera q Henry se quedaría al frente, con mi nerviosísmo, yo dije q había dos personas q podrían servir de pastores, q serían Efraín Lugo y Henry Báez.  La iglesia seleccionó a Henry, como ya él lo había seleccionado.  Pido perdón a Henry por eso, al escribir este libro, lo recordé y no querìa pasarlo por alto. Blanco pensó en tí desde el principio. 


Retorno a casa

  Llegamos a nuestra casa.  Una casa de dos plantas, que él hizo para mí.  Cuando me bajo del auto me dice:  Que casa más bonita.  De quién es?   Me asombro pues pensaba q la recordaría, pero no. Mientras David baja la mudanza, le digo: te gusta? Está bonita me comenta. Pues es tuya y mía.   Como va a ser, como q no me cree.  Sí es tuya. Tú la construiste para mí, se ríe a carcajadas, muy alegre, de verdad? No bromeas?  Me contesta, si hubiese sabido q tenía esta casa, me hubiera venido antes.  Wao! Nunca pensé en eso antes.  Lo abracé y le conté toda la historia, sin pensar q al rato se le  olvidaría. Le conté como nuestros hijo lo habían ayudado a construir.  Le conté q ellos habían vivído en los bajos y como se habían ido porque habían comprado casa.


Intenté seguir yendo a la iglesia en Cerillos de cabo Rojo, visité dos o tres veces, pero un día me dijo.  No quiero q me lleves ahí, pensé q le traía recdos. El no me sabía decir porqué.  Así q volví a la iglesia de donde había salido. A cinco minutos de nuestra casa.


Al pastor de la iglesia. Rvdo. Gilberto Ramos  le pareció bien, ponerlo a dar clases de guitarra,ya q él tocaba. De buenas a primeras me dijo: voy a dar clases hoy.  Nunca acostumbraba a intervenir en sus deciciones, así q me quedé callada.  Comenzaron las clases y había un buen grupo, para aprender a tocar la guitarra. No sé como lo haría, se fue con su hno. Héctor. Estuvo un tiempo y se terminaron las clases. Sólo sé q a cinco años de él haber partido con el Señor. Encontré a alguien q me dijo q había aprendido a tocar con él. Indagando,me dijo: Que había sido en ese grupo, q con lo q él le enseñó, el continuó prácticando y estuvo en una agrupación.  La verdad q me dió mucha alegría saber este dato.

Más tarde lo pusieron de maestro en la Escuela Biblíca y estuvo seis meses dando clase Biblíca, no sé como lo hacía, pero alguién me comentó q  le gustaba como él enseñaba.  Creo q lo hizo por fe .    

 

A medida q pasaba el tiempo, tuve q seguir aprendiendo a tomar medidas, precauciones, porque se me quería ir de la casa.  Pero confiando en Dios y orando.  Dios nunca me faltó y pude salir adelante


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